Enseñando al cachorro dónde hacer sus necesidades

Dentro de la casa (entre las 6 semanas y los 3 meses de edad aprox.)

Entre la llegada del cachorro (generalmente alrededor de los 45 días de edad) y el momento en que éste puede salir a pasear a la calle, transcurre un período de entre 1,5 y 2 meses (según plan de vacunación: recuerde que el cachorro no debe salir a la calle hasta tener aplicado por lo menos el 2do refuerzo de su vacuna). Durante este período, Ud. debe educar a su cachorro para que orine y defeque en un único sitio dentro de la casa (elegido por Ud.). Para lograrlo, tenga en cuenta las siguientes pautas educativas: (y ármese de paciencia…)

  1. Elija un sitio “permitido” de fácil limpieza y de acceso libre para el animal (por ej. cocina, lavadero, baño, etc.). Si en ese mismo ambiente se encuentra el comedero y bebedero y/o el sitio de descanso (cucha, manta, etc.), procure que el lugar elegido para la eliminación esté alejado del lugar de alimentación y descanso (por ej. en el rincón opuesto.)
  2. Coloque un sustrato de fácil limpieza en la zona que Ud. desea que sea utilizada por el cachorro para orinar y defecar (como papeles de diario o trapos viejos.)
  3. Lleve a ese sitio a su cachorro en los momentos en que es previsible que orine y/o defeque: a la mañana temprano al despertar, después de comer (aprox. 20 minutos luego de una ración contundente) o tomar mucha agua, después de una actividad física intensa (jugar, correr, saltar), y a la noche antes de irse a dormir.
  4. Si Ud. observa que el cachorro está buscando un lugar para evacuar (conducta de olfateo, giro en el lugar, postura), llévelo de inmediato al sitio permitido.
  5.  Reforzamiento positivo: premie a su cachorro con una “golosina” (galletas para perros, trocitos de su alimento o un pedacito de queso), palabras de aliento “muy bien”, “buen perro”) y caricias, cuando lo encuentre orinando o defecando en el lugar adecuado. Esto solo debe hacerlo si lo encuentra en el momento preciso en que está evacuando o apenas unos segundos después. No lo premie si ya han pasado varios minutos, porque no podrá asociar el premio con el acto premiado.
  6. Castigo (Reto): castigue con un regaño (reto) verbal a su cachorro solamente si lo encuentra en el momento preciso en que está orinando o defecando en un lugar inadecuado. No lo haga si lo descubre cuando ya sucedió. En este último caso, ignórelo, ya que si han pasado unos minutos del hecho, no podrá asociar el castigo con la conducta castigada. Para retarlo, jamás utilice castigo físico, no lo golpee ni lo asuste con ruidos fuertes u objetos contundentes; por el contrario, utilice exclusivamente el regaño verbal, con una palabra corta (“¡No!”), pronunciada con voz fuerte (alzando el tono de voz, pero sin gritar), con intención de enojo (postura, actitud corporal y gestos exagerados, como “actuando”). Ver sección (8) “Castigo”
  7. Limpie las deposiciones en ausencia de la vista del cachorro (enciérrelo en otra habitación o manténgalo alejado del sitio a limpiar). Esto es importante para no reforzar la conducta de juego que el cachorro suele adoptar ante los secadores, lampazos, trapos de piso y otros artículos de limpieza, y los movimientos de los     mismos al efectuar el aseo. Aproveche para absorber con papel de diario o trapos viejos la orina, y llévelos al sitio permitido, para generar un estímulo olfativo. Limpie el área con productos desinfectantes (como lavandina o detergentes) o con alcohol. No utilice productos de limpieza que contengan amoníaco. Puede utilizar productos de limpieza perfumados o desodorantes (o incluso los llamados “repelentes”), para quitar el estímulo olfativo, siempre y cuando éstos no sean demasiado irritantes ni generen procesos alérgicos en su animal.

Fuera de la casa (para cachorros de alrededor de 3 meses de edad, sólo si el Veterinario lo recomienda y si tiene dado el segundo refuerzo de las vacunas correspondientes a su edad y plan de profilaxis)

IMPORTANTE: Como buen vecino y respetando las leyes de nuestra Ciudad, siempre recoja las deyecciones de su animal y colóquelas en el cesto de residuos (recuerde que existen bolsas y palitas descartables para facilitar esta tarea).

Como el cachorro ya ha aprendido a orinar y defecar dentro de la casa, Ud. tendrá que enseñarle nuevos hábitos, y el cachorro deberá abandonar los ya aprendidos. Para enseñarle las nuevas reglas, tenga en cuenta las siguientes pautas de educación:

  1. Sáquelo a pasear a la calle (siempre con correa) varias veces al día, por lo menos hasta la puerta o el primer árbol, preferentemente en los horarios en que es previsible que orine y/o defeque: a la mañana temprano al despertar, después de comer o de beber abundante agua, luego de una actividad física intensa dentro de la casa (jugar, saltar, correr) o de bañarlo, y a la noche antes de irse a dormir. Para acostumbrarlo a los horarios y la rutina del paseo, utilice siempre la misma frase de “invitación” (“vamos a pasear”, “vamos a la calle”, etc.) y muéstrele la correa.
  2. Si Ud. observa que el cachorro está buscando un lugar para evacuar (conducta de olfateo, giro en el lugar, postura), sáquelo de inmediato a la calle, invitándolo a seguirlo siempre con la misma frase.
  3. Los primeros días, lleve los papeles de diario o trapos viejos impregnados con orina y colóquelos al pie de algún árbol durante un rato, mientras invita a su cachorro a acercarse, para generar un estímulo olfativo. Recuerde luego retirar el sustrato sucio y tirarlo en el cesto de residuos.
  4. Procure llevar a su animal a sitios con algo de tierra, pasto o plantas y donde ya han pasado otros perros (árboles, canteros, plazas, parques), para despertar su instinto y aprovechar el estímulo olfativo de las deyecciones de otros perros. Controle que el cachorro no ingiera la materia fecal u orina de otros animales. Si así lo hiciera, castigue esa conducta y consulte con el Veterinario acerca de cómo reforzar la desparasitación y vacunación para prevenir el contagio de enfermedades infecciosas o parasitarias.
  5. Si es posible, intente llevar a pasear a su perro acompañado por otro animal adulto que ya esté acostumbrado a eliminar en la calle (siempre que este último esté sano, y que no se peleen entre ellos). Por ej. puede combinar los horarios de paseo con algún vecino que lleve también a su perro.
  6. Si para Ud. es complicado sacar a pasear a su perro, puede optar por un “paseador” (ver punto (6) referido a Paseos y ejercicio).
Dra. Marina Snitcofsky

Dra. en Ciencias Veterinarias Marina Snitcofsky, Especialista en Etología Clínica Veterinaria*. marinaveterinaria@gmail.com

(*) La Etología es la rama de la biología que se dedica al estudio del comportamiento de los animales. Se conoce como Etología Clínica Veternaria a la disciplina que estudia los problemas de conducta de los animales de compañía, y que tiene como objetivo el diagnóstico, prevención y tratamiento de los mismos