El JUEGO con el cachorro

La actividad lúdica y recreativa es fundamental para el correcto desarrollo tanto físico como conductual del cachorro (y debe mantenerse también en el animal adulto e incluso geronte, mientras sea bien aceptada por el mismo).

La estimulación temprana del cachorro recién llegado aumentará su capacidad de aprendizaje y lo hará más adaptable a los cambios. Procure que el ambiente donde se encuentra el cachorro esté enriquecido con juguetes diversos para que los explore y se entretenga con ellos cuando esté solo.

Por otra parte, el juego compartido con sus compañeros humanos, fomentará la interacción, la socialización, y la convivencia agradable y entretenida.

Para no fomentar un comportamiento agresivo en su perro, nunca juegue con su cachorro a tironear de un trapo, soga, hueso o juguete, disputándoselo; ni festeje que el cachorro gruña, ladre o muerda durante el juego. Por el contrario, el juego ideal es el de “arrojar – buscar – devolver”: donde Ud. arrojará una pelota, palo, frisbee, hueso, soga, botella de plástico, juguete, etc. y el cachorro irá en su búsqueda. Es posible que al principio el perro se rehúse a devolver el juguete. En ese caso, no insista ni intente sacárselo de la boca. Sólo interrumpa el juego e ignore al animal hasta que éste deje el juguete en el suelo. En ese momento, tómelo y reanude el juego. Si el animal devuelve el juguete luego de buscarlo, felicítelo con palabras de aliento (“muy bien”, “buen perro”, etc.) y continúe el juego.

Otro juego posible, sobre todo en espacios abiertos, es el de perseguirse mutuamente (Ud. persigue a su cachorro o el cachorro lo persigue a Ud.). Fomente esta práctica, siempre y cuando el “encuentro” al ser alcanzado el perseguido no sea agresivo (gruñir, morder, tironear, ladrar, etc.) sino que demuestre alegría (saltar, “mover la cola”, lamer las manos o rostro, etc).

En todo momento que el cachorro, durante el juego, muestre los dientes, gruña o muerda (aún cuando Ud. sabe que lo hace como parte del juego y no por agresión verdadera), Ud. debe detener la actividad y retarlo, o al menos ignorarlo y no reanudar el juego sino hasta que el cachorro esté tranquilo y ya no muestre los dientes, gruña o muerda.

Dra. Marina Snitcofsky

Dra. en Ciencias Veterinarias Marina Snitcofsky, Especialista en Etología Clínica Veterinaria*. marinaveterinaria@gmail.com

(*) La Etología es la rama de la biología que se dedica al estudio del comportamiento de los animales. Se conoce como Etología Clínica Veternaria a la disciplina que estudia los problemas de conducta de los animales de compañía, y que tiene como objetivo el diagnóstico, prevención y tratamiento de los mismos